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" Espacios para niños con autismo"
Enlances que considero importantes sobre el autismo infantil
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“La necesidad de proporcionar a los niños autistas ambientes estructurados, predictibles y contextos directivos de aprendizaje está ampliamente justificada- y tanto más cuanto más grave es el autismo o más severo el retraso que se acompaña- en la investigación sobre la enseñanza a niños con autismo”
El niño normal, a lo largo de su desarrollo, va siendo capaz para, de una forma natural, extraer del entorno físico los estímulos relevantes, aquellos con significado funcional, obviando los estímulos inútiles o interfirientes. Así mismo es competente para entender las claves que regulan el entorno social, el comportamiento de las demás personas. Va adquiriendo complejas competencias de abstracción y va construyendo aprendizajes a través de ellas y de delicados procesos de simbolización y de representación mental.

Todo ello le hace diestro en el manejo de las claves del entorno que, sobre todo en la esfera de lo social, se caracterizan por ser sutiles - de tenue percepción - , complejas - compuestas por varios estímulos a la vez - y pasajeras - de rápido desvanecimiento en el tiempo.
Pero, ¿qué ocurre cuando existe una alteración importante en todos esos procesos de desarrollo? Pues bien, aunque esto puede observarse en niños con un grave o profundo retraso mental, es en el autismo, y por extensión en los trastornos generalizados del desarrollo, donde podemos encontrar respuesta a esa pregunta.

El autismo es un trastorno generalizado del desarrollo, de inicio en la primera infancia, y de causa biológica aunque desconocida su especificidad, que se caracteriza por una desviación en los patrones normales de interacción social recíproca, y en los patrones de comunicación tanto verbal como no verbal, manifestando actividades, conductas e intereses repetitivos, restringidos o estereotipados. En el autismo se da una alteración profunda de los procesos de abstracción y simbolización, una incompetencia penetrante en el manejo de representaciones mentales y en el manejo de la imaginación. Si tenemos en cuenta que además dos terceras partes de las personas que padecen esta alteración (los estudios epidemiológicos muestran una incidencia de 4 a 5 por 10.000 en unos casos, y según otros autores con criterios más flexibles de 13-16 por 10.000) padecen asimismo retraso mental, dándose en mayor medida un mayor grado de retraso (dicho de otro modo , probablemente la mitad de las personas con autismo caen en los rangos de retraso mental grave y profundo) podemos hacernos una idea de las dificultades que estas personas tienen para entender el entorno que les rodea.

¿Cómo se puede ayudar a aumentar esa comprensión? Es necesario un diseño del entorno físico y es lo que vamos a realizar en este trabajo.

Diseño de un aula específica

Cuanto más organizada sea el aula, más fácil será predecir lo que va a ocurrir en ella, lo que reducirá las rabietas y facilitará la comprensión de las exigencias de la tarea. Por eso, el entorno ha de ser ordenado y poco cambiante, sin demasiada información irrelevante o que les pueda distraer.
Aunque no basta sólo con proporcionar ambientes cuidados y organizados, sino que los materiales también han de ser adecuados y motivadores, personalizados y ajustados a las necesidades y a las características de aprendizaje de los alumnos con autismo.

Un aula para niños con este tipo de problemas se estructura con una finalidad: favorecer el desarrollo de las principales limitaciones que ocasiona este tipo de trastorno:

1.Trastornos cualitativos de la relación social.

2.Trastornos de las funciones comunicativas.

3.Trastornos del lenguaje.

4.Limitaciones de la imaginación.

5.Trastornos de la flexibilidad mental y de la conducta.

6.Trastornos del sentido de la actividad propia.

El objetivo es hacer que las claves sociales de su medio cotidiano sean lo más claras posibles y constantes posible, con el fin de que el niño se sienta cómodo en un ambiente que puede prever. Esto podría ser llamado “eliminación de barreras psicológicas”.

Para ello podemos seguir una serie de pautas:

-Es importante que cada cosa tenga su lugar dentro del aula.

-Se facilita la comprensión del alumno utilizando recursos visuales como fotografías, pictogramas, objetos reales…

-En la puerta del aula un mural con la fotografía de la maestra/o puede orientar al niño de forma eficaz.

-La secuencia de la jornada debe estar bien definida, con el fin de que puedan anticipar los acontecimientos. Para ello se utiliza siempre la misma rutina. Con este fin, cada alumno puede tener su propia agenda específica de actividades del día. Este libro de acercamiento a la experiencia puede tener fotos, texturas, dibujos, colores, olores… para acercarle lo más posible a lo que va a experimentar. Han demostrado tener efectos positivos en la tranquilidad y el bienestar de los niños con autismo, favorecer su motivación para el aprendizaje y contribuir a dar orden a su mundo.

-Un determinado sonido puede indicar el comienzo o fin de cada actividad.

-Las fotografías de cada alumno deben estar repartidas por el aula: en el colgador, en el baño, en las carpetas.

-El suelo puede ser un material blando para atender las necesidades de los posibles trastornos del desarrollo y evitar accidentes.

-El reloj ha de ser de gran tamaño, e ir acompañado de etiquetas que expliciten lo que se hace en cada hora.

-Con los paneles de petición, se pide a cada alumno que realice una determinada tarea, asociando cada tarea con una fotografía del niño al que se le indica.

-Es muy positivo que cada alumno posea un libro adaptado especialmente para él, en lugar de utilizar un libro igual para todos, ya que cada uno cuenta con posibilidades diferentes.

-Una grave limitación de los niños con autismo es la escasa o nula fuerza que los motivadores sociales ejercen sobre sus aprendizajes. Por eso, las consecuencias positivas deben ser inmediatas a la acción.

Los rincones, siempre recomendables, son en niños con estas dificultades el medio imprescindible con el que trabajar, por ofrecer la posibilidad de elegir qué actividad hacer al alumno y por permitir un trato totalmente individualizado. Deben, eso sí, ser inamovible para no desorientar al alumno. Encontramos varios tipos de rincones muy eficaces para estos trastornos:

o Rincón de cocina: en él podemos enseñarles a preparar alimentos que no requieran procesado, se familiarizan con los diferentes tipos de alimentos, guardamos los alimentos que compramos en la tienda del barrio durante nuestra salida semanal…
El reparto de leche es una actividad que se realiza con un fin lúdico y de socialización en el que se favorece la relación con los demás, se adquieren hábitos básicos y aprendizajes funcionales. Al ser una actividad cercana y significativa para el niño, resulta muy eficaz en su propósito. La actividad, como todo en el aula, debe recordarse con pictogramas tanto el lugar como el día que se realiza, y utilizar fotografías de los alimentos: leche, vaso, cola-cao… para que puedan identificarlos.

o El rincón de las mascotas puede contar con varias plantas y algún animal como tortugas o peces de colores.

o El rincón de biblioteca puede servir como lugar de puesta en común y de interacción en gran grupo, donde se cuenta lo que se ha hecho el día anterior, se comparten experiencias, se cuentan y escuchan cuentos, se organiza el día. Para adaptar esas actividades a las dificultades que presenta el autismo, podemos:

• Hacer que las sesiones no sean demasiado largas.

• Intercalar actividades no verbales, mímica…

• Acompañar los relatos con gestos y señales visuales.

• Nombrarle en alto, que oiga su nombre para que mantenga la atención.

Este rincón puede servir por sus condiciones de confortabilidad y recogimiento como rincón de descanso, al que escapar cuando lo necesiten, y como zona de transición entre una actividad y otra, dada la dificultad que tienen para desenvolverse en los ratos de espera.

o El rincón de artística tiene como objetivo desarrollar la creatividad, experimentar con distintos materiales, disfrutar a través de la propia creación… es también un rincón en el que ubicar puzzles, encajes, bloques lógicos… para el desarrollo de la cognición. Cuenta también con un gran cartel indicador de lo que se hace en ese rincón específico y así diferenciarlo del resto de zonas. Especial atención debemos poner en no cederles materiales que se puedan tragar: plastilina, ceras blandas, gomas de borrar… y cuando lo hagamos, deberá ser bajo supervisión constante.

o El rincón del ordenador es ya una alternativa posible para este tipo de niños, puesto que se han desarrollado diversos programas adaptados: http://www.jabuguin.com/mainspa.htm ; http://rz.bligoo.com/content/view/205284/Internet_Disenan_navegador_para_ninos_autistas.html

Una vez a la semana podemos salir a la calle, por ejemplo a la tienda del barrio o al parque. Es importante que los alumnos tomen contacto con el mundo que les rodea para poder llegar a la comprensión del mismo. En estas salidas extendemos el aula al exterior, conectando la escuela con el mundo. Esto es especialmente importante es niños con estas características.


Otra forma de estructuración por rincones más compleja pero a la vez más enriquecedora sería la siguiente:

1. Rincón de la Agenda de clase: Está destinado a la comunicación diaria en grupo por la mañana. En este rincón tenemos el panel de comunicación donde nos encontramos estructuradas y secuenciadas todas las actividades de la jornada escolar. Es un tablero de grandes dimensiones que tiene un velcro donde aparecen puestas todas las fotografías de las actividades que van a realizar. Además, en la parte superior tienen unos paneles individuales que representan a cada uno de los días de la semana y que posteriormente irán abriendo para colocar el nombre del día, el tiempo que hace y la actividad central.

2. Rincón de trabajo individual: El rincón de trabajo lo forman las mesas individuales. Están dispuestas en forma de U para poder facilitar el trabajo con ellos cara a cara. Cada mesa está personalizada, de manera que cada uno tiene asignado un color, su nombre y su foto.

3. Rincón del material para trabajar: Son dos estanterías donde los alumnos/as se encuentran organizado todo el material que tienen que utilizar en la mesa de trabajo. El material está ordenado de manera secuencial, desde la primera a la última actividad. Cada estante está identificado por el color y la fotografía de cada uno de ellos. Cogen el material de su balda y lo llevan a la mesa de trabajo, donde lo realizarán para posteriormente guardarlo donde corresponda.

4. Rincón de Aprender: Es un espacio situado entre dos muebles de manera que se evite las distracciones y lo empleamos para trabajar de manera sistemática la comunicación funcional con el alumno/a. Este rincón está aislado del resto de la clase y consta de una mesa y dos sillas enfrentadas para el trabajo cara a cara.

5. Rincón del desayuno: Este espacio está compuesto por una mesa hexagonal y una estantería donde colocan los alimentos, platos y cubiertos y todo lo relacionado con el desayuno (tostadora, mantel, exprimidor…) En esa zona, tenemos también un panel con fotografías alimentos, de manera que antes de sentarse en la mesa, escogen la fotografía de lo que van a desayunar.

6. Rincón del ordenador: En uno de los rincones de la clase está el ordenador, que utilizamos bien en grupo o de forma individual. Es también donde están todos los materiales necesarios para la elaboración de material específico del aula (plastificadora, impresora, guillotina…).

7. Rincón de relajación: Este rincón está acondicionado para poder llevar a cabo una relajación efectiva. Está visualmente diferenciado del resto del aula por el color de pared frambuesa, por las dos colchonetas y por los móviles que cuelgan del techo.

8. Rincón de juegos: En esta zona están los juguetes en cajas de plástico de manera que ellos puedan coger los materiales que quieran. Utilizan las colchonetas de relajación para manipular los diferentes objetos.

9. Rincón de Experimentos: Se trata de una gran mesa rectangular que utilizamos para realizar diferentes experimentos. Esta mesa sólo se utiliza cuando vamos a trabajar en grupo para realizar manualidades con barro, agua, papel maché, pinturas, telas…

10. Panel “Nos vamos a…”: Se trata de un panel de comunicación situado en la puerta del aula, cuyo objetivo es el de proporcionarles información por adelantado de hacia dónde se dirigen y la actividad que van a realizar (con fotos y pictogramas) siempre que salen de la clase.

La organización del tiempo también debe ser fija. En la medida de lo posible se evitará los momentos de improvisación, y cuando surja un cambio de rutina se empleará un icono para explicarles que se cambia una actividad por otra, o bien que dejamos de hacer una actividad concreta. Para ello usamos un pictograma con una interrogación para cosas imprevistas o para explicarles algún momento importante (?) o bien un aspa cruzada de color rojo que indica que esa actividad no se va a realizar (X).

Organización del tiempo:

Rutina de entrada: En la rutina de entrada, los alumnos/as llegan a la clase y se quitan la mochila, el abrigo y los cuelgan en la percha y se despiden de sus padres. Cada percha tiene un color que identifica a cada niño/a, además de tener su foto y un pictograma de “colgar mochila”.


- Rutina de la Agenda de clase: La duración de ésta rutina es de unos 30-45 minutos y tiene lugar nada más llegar al colegio. En esta actividad anticipamos y organizamos lo que ocurrirá en la mañana. Se les ubica temporalmente en el día de la semana en el que se encuentran, así como el orden de las actividades que realizan desde primera hora hasta el momento de irse con sus padres a sus casas.

- Rutina de “trabajo en mesa” (trabajo individual). La agenda de trabajo individual es la que tienen organizada en su mesa de trabajo y que corresponde a las actividades que han de realizar hasta la hora del desayuno. Se basa en ofrecer información visual y está en función del nivel cognitivo y necesidades de cada uno. Hay agendas que:

o Combinan objetos reales con fotografías
o Basadas sólo en fotografías.
o Combinan fotos y pictogramas

La función de la agenda individual es la de dar respuestas a los niños/as sobre ¿qué tengo que hacer? O bien, ¿qué voy a hacer hoy? Así se les ayuda a anticipar las situaciones, a predecir el ambiente y a saber dónde empieza y acaba una actividad determinada. Es una manera de comprender situaciones, proporcionándoles mayor grado de seguridad (estructuración de las actividades a desarrollar).

- Rutina de “Aprender”: Es una actividad por la que pasan todos los días lo niños/as del aula. Los alumnos se encuentran en su mesa la foto de
“trabajar con Carolina”, se levantan y van a un rincón de la clase donde se trabaja de manera sistemática la comunicación funcional. Aquí realizan dos/tres actividades: ver fotos, manejar objetos, secuencias de actividades cotidianas, estructuración de frases, inicio de la lectura global… Al acabar van al panel de “Elegir”. Este es un panel identificado con el color personal de cada uno. El alumno/a lo abre y encuentra la fotografía de dos o tres objetos/actividades que le gusta, elige una como refuerzo por haber trabajado bien.

- Rutina del desayuno en grupo: En sus mesas de trabajo se encuentran el pictograma de “desayuno”, eso significa que el trabajo en la mesa se ha terminado. Van a por su desayuno y ponen la mesa (cada día se reparten responsabilidades: poner platos, cubiertos, vasos…), eligen la foto de los alimentos que han traído para desayunar y se sientan. Un día a la semana lo dedicamos a elaborar desayunos en el aula.

- Actividad Central del día: Cada día de la semana está asociado a un color, una forma geométrica, un signo y una actividad que permanece estable a lo largo del curso académico.

o Lunes: Rehabilitación-Fisioterapia en el Polideportivo.

o Martes: Son las salidas al entorno. Es fundamental el contacto con el entorno para el aprendizaje de habilidades sociales y para facilitar la generalización de los mismos. Entre ellas ir al supermercado, donde llevan una lista de la compra con la foto de lo que tienen que comprar. Cogen una cesta y buscan los alimentos. Aprenden a pagar, meter los alimentos en las bolsas y después en la clase vemos todo lo que hemos comprado.

o Miércoles: Hacemos experimentos con los alumnos/as de Infantil de 5 años. Esta actividad dura una hora y la dedicamos para realizar trabajos manuales o alguna receta de cocina.

o Jueves: Trabajo en el ordenador, nos juntamos en grupo para trabajar los tiempos de espera, respeto de los turnos, manejo del
ratón…

o Viernes: Ver un vídeo con los alumnos de Infantil. El objetivo de la actividad es que compartan no sólo el espacio físico de la sala de audiovisuales, sino que se integren en las actividades que el resto de alumnado tiene en el centro. Esta actividad tiene un máximo de duración de 45 minutos.

- Rutina de relajación: Al final de la mañana, y como clave temporal de que estamos llegando a la hora de comer, nos vamos al rincón de relajación, a tumbarnos en las colchonetas. Ponemos música relajante, bajamos las persianas y realizamos técnicas de relajación.

Otra forma más sencilla y más común de organizar el tiempo:

- Entrada: saludos, puesta de babis para ejercitar la autonomía en el cambio de ropa…

- Asamblea: compartir experiencias, contar lo que ocurrió el día anterior, uso de normas de intercambio lingüístico (esperar turnos, atender…)

- Psicomotricidad: podemos poner especial interés en superar las propias dificultades, ejercicios de orientación en tiempo y espacio y disponer una buena relajación tras el movimiento.

- Rincones: cada alumno es libre de elegir a qué rincón acudir, aunque debemos estar atentos en aquellos casos que un niño solo acuda a un rincón, y preguntarnos qué características tiene ese rincón que no tiene los demás. Los materiales deben ser cambiados, añadidos o retirados siguiendo los intereses del grupo.

- Despedida y salida: mediante los mismos gestos, las mismas palabras… el niño aprende a anticipar y además adquiere hábitos de convivencia.
Lo importante es que sea siempre en el mismo orden.

A los niños con autismo hay que ayudarlos a buscar la actividad que más le gusta y usarla como medio de comunicación y ¿por qué no? como medio para el aprendizaje.
Toda esta organización se consigue con la ayuda del programa TEACCH que hace referencia a varios niveles, donde se emplean ayudas visuales:

* La organización espacial: Hace referencia a la estructura física, a la del espacio.

* Horarios: planificando las actividades a realizar, cuando, dónde, el orden de las mismas… (agendas visuales).

* Los sistemas de trabajo.

* Rutinas y estrategias: Haciendo siempre la misma secuencia de manera que se facilite la independencia y la flexibilidad.

* La organización visual: proporcionando los pasos de la tarea de forma visual y secuencial y retirando las ayudas de manera progresiva.

Espacios comunes

Es necesaria la utilización de tiras de colores que señalen el recorrido que tiene que seguir para ir al baño, al gimnasio, al patio….

El baño puede contar con ayudas visuales para seguir la secuencia: bajar el pantalón, sentarse en el WC, hacer pis o caca, tirar de la cadena…
Cada aula, el gimnasio, el patio, el comedor… debe contar con carteles que expliciten el lugar al van a acceder y qué se hace en ese lugar.

Es recomendable también la colocación de un reloj en cada lugar al que vayan, para que no pierdan la orientación temporal.
El gimnasio es donde generalmente se realizan las actividades de psicomotricidad. Puede contar con diferentes objetos que les ayuden a desarrollar el aspecto psicomotriz, y dentro de lo posible fomentaremos la cooperación y la socialización. Además, es un lugar ideal para realizar otro tipo de actividades de tipo sensorial como musicoterapia, terapia corporal, etc. Existen experiencias muy positivas de ponen a prueba y estimulan las habilidades para responder de forma adecuada a la información sensorial.

Hay que tener en cuenta que estos niños se fatigan enseguida tanto física como mentalmente, por lo que hay que estar atentos a que puedan sentir sed, calor, frío o agotamiento, cosas de las que ellos muchas veces no son conscientes y ni se les ocurre pedir o plantearse, son insensibles a niveles bajos de dolor por lo que hay que estar atentos a su integridad física. También tienen alterada la propiocepción, pueden ser incapaces de darse cuenta de los estímulos de su propio cuerpo y responder a el sentimiento de malestar con conductas inapropiadas. Otra oportunidad de practicar programas de aprendizaje explícito de habilidades sociales es precisamente (además del tiempo de recreo) la clase de Educación Física y es por ello, que lo deseable es tener algún monitor de apoyo que incida en la misma integrándose él mismo en juegos cooperativos, con grupos de dos o tres alumnos (Attwood, 2002; Martín, 2004).

Si en el colegio conviven aulas de educación especial con aulas para niños normales, es muy importante suscitar la colaboración y el conocimiento entre ambos grupos, favorecer la integración de los niños con dificultades y organizar actividades conjuntas, pues solo mediante el conocimiento mutuo se llega a la comprensión del otro y sus diferencias.

Al centro le corresponde:

• Eliminar barreras que impidan comprender y controlar el entorno.

• Organizar los espacios comunes para que ofrezcan las señales y signos visuales que estos niños necesitan.

• Proporcionar por parte del profesorado y otros alumnos estímulos sociales coherentes y constantes.

• Analizar las actividades y rutinas del entorno educativo, para que la información y las acciones proporcionen significados consistentes a los niños y niñas con autismo.

• Planificar actividades dirigidas al alumnado del centro para favorecer la comprensión y conocimiento de las necesidades de estas personas y desarrollar actitudes positivas hacia su integración información sobre diferentes formas de comunicación, tutorización de alumnado más capaz, conocimiento del uso de pictogramas y claves comunicativas, comunicación de experiencias de hermanos, etc.

• Todo el proceso de adaptación del centro no es posible sin una adecuada formación del profesorado.

Diseño de una asociación de familiares de personas con TGD y autismo:

Un centro de este tipo deberá cubrir las necesidades de estas personas, además de favorecer el intercambio entre las familias y darles la información y la necesidad de comunicación que necesitan. No debemos olvidar que el autismo es un síndrome del cual aún no se conocen las causas, por lo que puede generar incomprensión y una especial desorientación en las familias. Es por ello que estos familiares necesitan un apoyo que pueden encontrar en este tipo de iniciativas.

En estos centros pueden existir una serie de actividades permanentes tales como seminarios, charlas, escuelas de familia, cine,… asimismo puede organizar cursos de capacitación para padres y profesionales. El objetivo es dar a conocer el síndrome.
La organización podría ser:

- Una sala para proyectar películas, documentales…

- Una sala de charla y puesta en común de vivencias, ideas, sentimientos…

- Una biblioteca especializada.

- Un despacho con el fin de brindar sesoría legal y otro para asistencia psicológica.

- Varias salas para las actividades formativas.

- Un gimnasio para realizar diferentes actividades terapéuticas y ejercicios.

Al igual que en cualquier espacio diseñado con el fin de posibilitar una mejor calidad de vida de estas personas, estos centros deberán estar diseñados para optimizar la orientación y las relaciones interpersonales:

- Cada sala deberá estar marcada con pictogramas o fotografías que indiquen que se hace en ella.

- Los baños pueden contar con pictogramas que recuerden la secuencia a seguir.

- En caso de haber un aula para formar o realizar alguna actividad con los niños solamente, deberá contar con fotografías en los percheros, archivadores…

- Los pasillos deben tener una cinta en color llamativo que indique el camino hacia el baño y hacia la salida.

- El centro deberá estar libre de objetos pequeños o blandos susceptibles de ser ingeridos.

- Los relojes deberán contar con etiquetas que esclarifiquen cuanto tiempo ha pasado y cuanto queda para la próxima actividad

Hogar del niño autista o con TGD

Un hogar adecuado a niños debe tener una distribución fija, evitando los cambios innecesarios de muebles, y se deben evitar en ella las situaciones poco previsibles o espontáneas.

Con el fin de ayudarle en su orientación, puede contar con fotografías en los lugares de la casa en los que el niño suele permanecer: su cuarto, el salón…

Los relojes también deberán tener etiquetas que organicen de manera gráfica el tiempo: hora de cenar, hora de acostarse, hora de levantarse…. Pueden ser sonoros, de manera que cada hora del día se identifique con un sonido o melodía distinta.

Las reglas y normas de la casa deberán estar fijadas con claridad: una hora fija para las comidas, sueños, higiene…. Esta adquisición de normas es esencial en el aprendizaje de hábitos y como medio para que el niño pueda anticipar lo que va a venir, y así gane en seguridad.

Los entornos deben estar bien definidos: su cuarto puede tener una fotografía al lado de la puerta, la de su hermano también, etc.

La puerta de salida deberá tener un dispositivo de seguridad para evitar posibles escapadas involuntarias, y las ventanas también deberán ser seguras, con el fin de evitar accidentes. Debe de haber lugares seguros para el niño Autista en la casa, un cuarto donde pueda dejársele y que no ofrezca peligros.

La cocina debe contar con todos los medios posibles para evitar riesgos: horno con puerta fría, placas de inducción, cuchillos fuera del alcance….

La organización del hogar – armarios, cuartos de baño….- deberá estar definida para optimizar su independencia. Por ejemplo, podemos dejar los armarios organizados por tipo de prenda (pantalones, camisas, jersey…) y los pictogramas pueden ayudarle a recordar la secuencia: elegir pantalón, elegir camisa, zapatos…

Podemos dejar a su alcance alimentos que no necesiten procesado: leche, zumo, galletas, pan…. Así como cubiertos que no sean punzantes, para favorecer su independencia tanto como sea posible. Hay que fomentarles la autonomía, pedirles que hagan lo que pueden hacer y ayudarlos con lo que aún no lograron, no invadirlos, estar junto a ellos pero dejarlos vivir su vida.

El niño con autista necesita que le ayuden a relacionarse, aunque no lo demuestra, incluso en ocasiones podría parecer que le molesta, necesita relacionarse tanto como todos nosotros. Por eso, la familia puede intentar que coopere y colabore en las actividades cotidianas tanto como sea posible, dependiendo de su nivel de desarrollo y respetando los horarios. Con el fin de favorecer las relaciones entre hermanos, ¿por qué no asignar una habitación para que los niños jueguen entre ellos, con la particularidad de que posea las características de un aula de educación especial?

Por último, quizás sea muy importante que la manera de proceder de los padres en casa sea supervisada por un profesional, que podría darles pautas sobre la manera correcta de actuar ante el trastorno de su hijo/a.

Material fundamental

Hay dos herramientas pedagógicas que no pueden faltar a la hora de enseñar a un autista, que son:

1. Planilla de Previsibilidad y Estructuración del día con la programación de la rutina y con la Agenda Visual (indicaciones o instrucciones visuales).

2. Placa con acciones.
La planilla de Previsibilidad y Estructuración le dá al niño la seguridad en cuanto a las actividades que realizará en el día. También trabaja dos aspectos bien difíciles de comprender para los autistas: tiempo y espacio. Lo lleva a darse cuenta de que una actividad va después de la otra y que cuando no hay más cartones que indican una actividad es porque:

• Si está en la escuela, llegó la hora de salir.

• Si está en casa, es hora de ir a dormir.

La idea de espacio es desarrollada
basándose en que el cartón le indica al niño dónde va a realizar la actividad.
En algunos casos, los niños autistas no comprenden las instrucciones visuales, entonces es necesario usar fotos. Y en otros casos ni eso, entonces se aconseja usar objetos colgados en los cartones.
¿Cómo elaborar la planilla de Previsibilidad y Estructuración?
Usamos una cartelera y la dividimos en columnas según el número de alumnos que tengamos. En la parte superior de cada columna se pone un cartoncito con el nombre del alumno y la foto.

Por otra parte debemos de hacer cartoncitos con imágenes de las actividades que realizarán en el transcurso del horario escolar. Esos cartoncitos serán pegados ordenadamente (según en qué orden se realicen las actividades) en la columna de cada alumno con cinta adhesiva o velcro.
Abajo de cada columna tiene que haber un sobre, que es donde cada niño guardará el cartón con la imagen de la actividad una vez realizada.













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Carlos Quirós Galván
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